Palavra Viva: la floreciente comunidad francesa

Palavra Viva es una asociación privada de fieles laicos nacidos en Brasil, por iniciativa de un joven laico, Allyson Norberto da Costa. Después de una fuerte experiencia espiritual, siente el deseo de servir a la Iglesia. Varios jóvenes se reúnen a su alrededor. Nacieron varias acciones: organizar peregrinaciones, retiros, luego crear un pequeño hogar donde las reuniones para orar, discutir y trabajar son cada vez más regulares. Pronto, todos sus fines de semana están dedicados al servicio del Señor. En 1995, la comunidad nació oficialmente.

A partir de esa fecha, los momentos de evangelización se multiplican. «Nuestro carisma es el del anuncio del Evangelio al mundo, especialmente a los jóvenes y a las familias», subraya el Padre Matías, quien subraya la importancia de «restaurar el sentido sagrado en el corazón del hombre» y «la obediencia al Santo Padre y a la Iglesia, donde se asientan las comunidades». Cada comunidad tiene un gestor de misiones, y los hermanos y hermanas comparten las tareas: evangelización de los jóvenes, familias, logística…

Para entrar en la comunidad, primero debes hacer un año de escuela de evangelismo. «En Brasil, tenemos muchos jóvenes, pero no están muy bien formados en asuntos de fe», dice el Padre Matías. Palavra Viva abrió dos escuelas evangelísticas en septiembre de 2019. Para los niños, se encuentra en Quimper, y para las niñas, en Soissons. En el programa: una alternancia entre una semana de cursos más teóricos y una semana de práctica misiones. La formación está en tres dimensiones: espiritual, intelectual y humana. «Es importante para los jóvenes católicos, que van a la educación superior sin saber realmente lo que quieren hacer a continuación», dice Dhiancesar. El objetivo es detenerse durante un año y ayudar a todos a descubrir sus talentos y dones, pero también aclarar cuestiones relacionadas con la vocación. »

Para el Padre Matías, también se trata de «sacar a los jóvenes de una profunda tristeza» contenida en el mundo. Todos ellos han estado allí, y los hermanos testifican: «Descubres cosas que no crees que puedas hacer. Y sobre todo, descubrimos a Dios, a su prójimo y a nosotros mismos. »

Palavra Viva no oculta su deseo de «entrenar líderes», como preguntó Juan Pablo II. Aquellos que lo deseen pueden entonces tomar votos temporales de pobreza, castidad y obediencia. Reciben un tau – una referencia a San Francisco de Asís y Santa Teresa del Niño Jesús, patronos de la comunidad, y un cordón de tres nudos que recuerda sus tres votos.

En el sexto año, pronuncian una consagración definitiva. «Es un compromiso interno, pero no es una profesión como se podría en una congregación. No somos religiosos, sino consagrados: nuestra vida se mezcla entre una vida religiosa y en una sociedad donde debemos ser a la vez contemplativos y misioneros», dice el Padre Matías.

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